Superar el miedo a volar

“Damas y caballeros, el capitán ha encendido la señal de abrocharse el cinturón de seguridad. Estamos experimentando una turbulencia inesperada. Regrese a sus asientos en este momento y mantenga abrochados los cinturones de seguridad. Gracias."

Este es un guión común de las aerolíneas que puede hacer que muchos pasajeros se sientan incómodos, sosteniendo el reposabrazos con un agarre mortal.

¿Tienes miedo de volar? Varios estudios han demostrado que hasta el 40 por ciento de las personas experimentan algún grado de ansiedad por volar. Según el Instituto Nacional de Salud Mental, el 6.5 por ciento de la población, o 20 millones de personas, experimentan un miedo tan intenso a volar que lo califica como una fobia.

Mucha gente evitará volar por completo. Esto puede ser problemático si se requiere volar por motivos de trabajo, si desea visitar a familiares en la costa opuesta o si desea hacer ese increíble viaje a Italia.

Primero, centrémonos en por qué tanta gente tiene miedo de volar. Según el Dr. David Burns, todos experimentamos distorsiones cognitivas, lo que significa que nuestra mente puede convencernos de cosas que no son ciertas. En el caso de miedo a volar, estamos cometiendo razonamiento emocional. Creemos que lo que sentimos debe ser automáticamente cierto. Entonces, si creemos que el avión no es seguro, entonces eso debe ser cierto.

El razonamiento emocional nos lleva a sobrestimar la probabilidad de un mal resultado en lugar de examinar los hechos. Además, la gente cree que no podría hacer frente al peor de los casos. Por lo tanto, incluso si sus miedos son poco probables, evitan la situación a toda costa. Para superar estos miedos, es importante corregir cualquier concepto erróneo.

  • Separe los miedos del peligro real. Sentirse ansioso no significa que esté en peligro real, independientemente de cómo se sienta.
  • Conozca los hechos. La probabilidad de sufrir un accidente de avión fatal es de 1 en 7 millones. Volar es el medio de transporte más seguro. La parte más peligrosa es el viaje al aeropuerto. Es más probable que muera por un rayo, un ataque de tiburón o se caiga de una escalera. Los aviones comerciales tienen un promedio de 12 horas de mantenimiento por cada hora en el aire.
  • Aprenda sobre aviación o pregunte a su asistente de vuelo. Mucho de lo que tememos de volar es lo desconocido. Una vez estaba en un vuelo de Los Ángeles a la ciudad de Nueva York y noté que salía humo de los conductos del aire acondicionado en la pared inferior al lado del asiento. Empecé a entrar en pánico. Inmediatamente, llamé a un asistente de vuelo para que me explicara lo que estaba pasando. Ella tranquilamente explicó que esto era condensación cuando el aire frío del sistema de A / C circula hacia la cabina caliente y húmeda. Más tarde supe que esta es una experiencia muy común. Hacer preguntas puede ayudar a aliviar la ansiedad.
  • La evitación mantiene vivos nuestros miedos. Cuanto más evitamos volar, más reforzamos la idea de que volar es peligroso. Varias experiencias de vuelo seguro pueden ayudar a corregir estos pensamientos. La exposición ayuda a volver a entrenar nuestro cerebro para que deje de enviar señales de miedo cuando no existe un peligro probable. Un gran ejercicio de exposición que prescribo a los clientes es dirigirse al aeropuerto local y contar la cantidad de vuelos que despegan y aterrizan de manera segura.
  • ¿A qué renunciarás si no superas tu miedo a volar? ¿Tu habilidad para ver a tu familia? ¿Tu libertad para ver el mundo y experimentar nuevas culturas? ¿Una gran oportunidad laboral que requiere viajar? ¿Estás dispuesto a renunciar a estas cosas?
  • Practica técnicas de relajación. Cuando nos enfrentamos a una amenaza percibida, nuestro cuerpo reacciona en la respuesta de "lucha o huida". Se producen cambios fisiológicos como frecuencia cardíaca acelerada, sudoración, visión de túnel y tensión muscular para prepararnos para correr o luchar contra la amenaza. Desde una perspectiva evolutiva, este sistema de activación rápida es necesario para reaccionar ante situaciones inmediatas de vida o muerte. El problema es que seguimos experimentando estos mismos cambios fisiológicos en situaciones que no son de emergencia, como volar. Es importante practicar técnicas calmantes como respiración profunda, yoga, relajación muscular progresiva, visualización positiva y otras para contrarrestar la respuesta de lucha o huida.
  • ¡La terapia puede ayudar! Si el miedo a volar está interfiriendo con su capacidad para vivir su vida, pida ayuda.