Los nuevos recuerdos del motor pueden ser fugaces

El desempeño de muchas habilidades motoras se ha arraigado en nuestra memoria para que la acción se pueda recordar sin problemas incluso después de décadas de inactividad. Los ejemplos incluyen andar en bicicleta o atrapar una pelota, cosas que podemos hacer sin pensar en los componentes particulares de la acción.

Un nuevo estudio muestra, sin embargo, que aprender a realizar una habilidad requiere más de una sesión de entrenamiento. Como se publicó en PLOS Biología Computacional, los investigadores descubrieron que los cambios en los recuerdos de las habilidades motoras que ocurren en el transcurso de una sola sesión de práctica no son estables de inmediato.

El ejemplo de no olvidar nunca cómo andar en bicicleta destaca la increíble estabilidad posible para los recuerdos de habilidades motoras, especialmente aquellos para las habilidades bien practicadas. Sin embargo, el nuevo estudio cuestiona si los recuerdos motores se pueden recordar con el tiempo después de una sola sesión.

Para la investigación, los investigadores abordaron dos teorías de la memoria motora. Una teoría sostiene que existe un banco de recuerdos intrínsecamente estables que pueden establecerse en tan solo unos minutos de práctica y que son muy específicos del contexto que rodea al entrenamiento.

Una teoría alternativa sostiene que las nuevas memorias motoras son intrínsecamente algo inestables y tienden a aplicarse en una variedad de contextos diferentes. Tal inestabilidad podría ser beneficiosa en entornos cambiantes, como mantener el paso al correr mientras los músculos se fatigan o ponerse anteojos que pronto se retirarán, especialmente si la persistencia de la memoria tiende a coincidir con la persistencia de los cambios ambientales.

A partir de la investigación, los investigadores encontraron pruebas sólidas de que los cambios recientes en las memorias motoras son, de hecho, intrínsecamente inestables y no dependen en gran medida del contexto. Esto sugiere que cada memoria se aplica en una variedad de contextos y, por lo tanto, el sistema motor requeriría menos recuerdos distintos.

La inestabilidad observada en las nuevas memorias motoras contrasta fuertemente con la estabilidad a largo plazo de habilidades bien practicadas como andar en bicicleta.

Los investigadores dicen que este contraste plantea la pregunta crítica: ¿cómo pueden los nuevos recuerdos motores llegar a ser tan estables? Se necesitan más investigaciones para responder a esta pregunta, aunque la práctica de una actividad es sin duda necesaria para desarrollar la memoria motora a largo plazo.

Fuente: PLOS Computational Biology