El nuevo marco detalla cinco respuestas al miedo

Cuando una persona o un animal experimenta una situación peligrosa, cada uno normalmente reacciona con un mecanismo innato de miedo / defensa, como el conocido "luchar o huir".

En un nuevo artículo, publicado en Harvard Review of Psychiatry, los investigadores ofrecen un marco detallado de la "cascada de defensa", una serie de cinco pasos que muestra diferentes tipos de respuestas de miedo / defensa.

Aunque tanto los humanos como los animales reaccionan al miedo de manera similar, los animales pueden volver a su modo normal de funcionamiento una vez que el peligro ha pasado.

Sin embargo, "los humanos a menudo no lo están y pueden encontrarse atrapados en el mismo patrón de respuesta recurrente vinculado con el peligro o trauma original", dijo la investigadora, la Dra. Kasia Kozlowska, psiquiatra de niños y adolescentes del Children's Hospital en Westmead. , Australia.

Comprender los pasos de la cascada de defensa puede conducir a mejores tratamientos para los pacientes que enfrentan estas secuelas persistentes del trauma.

En el estudio, los investigadores revisan las características y la base neuroconductual de la cascada de defensa, “un continuo de comportamientos defensivos innatos, programados y activados automáticamente” en respuesta a las amenazas. En humanos como en animales, la cascada ocurre en una serie de los siguientes cinco pasos:

  • excitación: los músculos se tensan, la respiración y la frecuencia cardíaca aumentan a medida que el cuerpo se prepara para la acción;
  • lucha o huida: respuesta de defensa activa para hacer frente a la amenaza;
  • congelación: una respuesta de lucha o huida suspendida;
  • inmovilidad tónica: incapacidad para moverse o gritar; apagarse ante el miedo. Una variación es la inmovilidad colapsada, con pérdida de tono muscular y cambios de conciencia. La inmovilidad tónica y colapsada son "respuestas a amenazas ineludibles o estrategias de último recurso";
  • inmovilidad quiescente: después de que ha pasado la amenaza o peligro, un estado de quiescencia que promueve el descanso y la curación.

El artículo presenta relatos clínicos de pacientes traumatizados con reacciones correspondientes a cada paso de la cascada de defensa. Por ejemplo, un veterano de combate puede reaccionar con sospecha y rabia (luchar o huir) a las amenazas percibidas; Los niños traumatizados pueden experimentar episodios de abstinencia o desmayos (inmovilidad tónica o colapsada) cuando se les recuerda sus experiencias.

El reconocimiento y la comprensión de estas reacciones permite a los médicos desarrollar tratamientos "para manejar los estados de la mente y el cuerpo que son la expresión humana de la cascada de defensa".

Los médicos pueden ofrecer al paciente intervenciones específicas diseñadas para disminuir la excitación, tratar el procesamiento de los recuerdos traumáticos y gestionar los estados de la mente y el cuerpo que reflejan cada paso de la cascada.

Además, el simple hecho de comprender la base biológica de las respuestas de defensa puede ayudar a aliviar la culpa u otras reacciones emocionales negativas experimentadas por algunas víctimas de trauma.

Los investigadores creen que su marco puede ayudar a los profesionales de la salud mental, incluidos aquellos que trabajan con clientes en el ejército o las fuerzas del orden público o que asisten a víctimas de abuso sexual, a comprender las respuestas que conforman la cascada de defensa.

Fuente: Wolters Kluwer Health