¿Con qué estás sintonizado?

Uno de los principios de mi práctica de escritura es la sintonía. Me gusta creer que estoy naturalmente en sintonía con partes de la vida que muchas otras personas podrían ignorar o pasar por alto. Tiendo a pensar en casi todas las experiencias de manera metafórica, por lo que incluso un simple viaje al supermercado puede generar temas e ideas interesantes para escribir.

Pero aun así, estoy seguro de que hay muchas más cosas que yo también echo de menos. Eso se debe a que nuestra atención no puede manejar toda la estimulación que nos rodea. Constantemente estamos recibiendo nueva información, todo el tiempo, por lo que adoptamos un proceso de selección en el que priorizamos a qué debemos dedicar nuestra atención.

Puede ser difícil de imaginar en la era de los iPods y los altavoces bluetooth, pero, por un momento, imagínese una radio vieja con un dial de sintonización. A medida que gira el dial, está sintonizando canales de comunicación e información muy diferentes y todo es muy accesible. La estación de música country, gospel y bluegrass está a solo dos clics de National Public Radio, llena de historias de noticias estoicas que debaten temas mundiales. También lo es el rango de estimulación de información con el que cada uno de nosotros puede participar a diario.

En un esfuerzo por conservar nuestra energía, incluso tendemos a poner muchos procesos familiares en piloto automático. ¿Cuántas veces ha llegado a casa sin poder recordar detalles sobre su viaje a su destino? Como conoce tan bien el camino, siguió la ruta sin pensarlo intencionalmente mientras su atención estaba afanosamente sintonizada con otra cosa. De ello se deduce, entonces, que siempre estamos sintonizados conalguna cosa. Si somos conscientes del alcance y la influencia que este algo tiene sobre nuestras vidas es otro asunto completamente diferente.

Admito que soy muy activo en las redes sociales. Mi marido es todo lo contrario. Apenas entiende qué es un "meme". Pero me hace pensar en nuestras diferentes experiencias. Cada día que visito este canal de redes sociales, me influye, para bien o para mal, su contenido. Estoy "descargando" un sentimiento sobre el clima de mis círculos sociales, y tengo que ser consciente de cómo dejo que esa información influya en mi perspectiva y mis decisiones.

Esta característica muy humana de tomar señales de nuestro entorno ha puesto a las redes sociales en el centro de la controversia con respecto a todo, desde noticias falsas hasta censura. Planteando preguntas importantes como, ¿qué responsabilidad tienen los proveedores de estos canales de representar e incluir perspectivas más amplias? Pero creo que también es cierto que tenemos la responsabilidad individual de pensar críticamente sobre la información que se nos presenta, en cualquier contexto, y de buscar fuentes que afirmen y contrarresten nuestras posiciones sobre un asunto. De lo contrario, estamos constantemente a merced de lo que se produce solo dentro de nuestra proximidad.

El sesgo de confirmación es la tendencia que todos tenemos a buscar información que respalde nuestros puntos de vista existentes. Es muy fácil, y se siente bastante bien, debo agregar, cuando encontramos algo que valida y afirma nuestras creencias. Por otro lado, puede ser bastante incómodo, confuso y complicado cuando nos encontramos con algo que se opone a nuestras creencias. Este concepto no solo se aplica a los sistemas de creencias a gran escala. Aparte de los puntos de vista religiosos, políticos o de otro tipo arraigados y, a menudo, cargados de emociones, el sesgo de confirmación existe incluso en situaciones de menor escala.

Cuando tenemos un conflicto en el trabajo, por ejemplo, y estamos tratando de resolver un desacuerdo. A medida que revisamos una historia mental de interacciones con esta persona, es posible que nos sintamos más inclinados a recordar y recuperar recuerdos que justifiquen nuestro comportamiento, en lugar de recuerdos que puedan contradecir nuestra posición al respecto.

Nuestra sociedad ha sido durante mucho tiempo un estudio de la industria del marketing. Los profesionales en este campo compiten por una cosa: su atención. Crean los titulares y el contenido más llamativos y llamativos para enganchar a los espectadores en la historia y canalizarlos hacia la publicidad asociada. Las agencias de marketing describen perfiles completos de los "puntos débiles" de su público objetivo: áreas identificables de lucha específicas de la población a la que sirven. De esta forma, un buen marketing podría solucionar problemas reales que tengas. Pero es importante recordar que las técnicas de marketing están diseñadas con un objetivo en mente, llevarlo a un punto de compra.

Nuestra responsabilidad individual de mantener la objetividad comienza con una simple conciencia de lo que estamos sintonizando y lo que está influyendo en nuestra cosmovisión. ¿Qué canales de información frecuentamos? ¿Cómo interpretamos esa información? ¿Cómo le transmitimos esa información a otra persona? ¿Estamos de acuerdo automáticamente con lo que se nos presenta? ¿Hacemos preguntas de pensamiento crítico? ¿Cómo recibiríamos la misma información si tuviéramos la creencia opuesta? Investigar y reflexionar sobre preguntas como estas puede ayudarnos a navegar por el flujo constante de información que encontramos con un mayor compromiso y sintonía, no solo en piloto automático.