Los padres de niños con TDAH reportan múltiples condiciones

Además, el riesgo de tener múltiples afecciones informadas por los padres aumentó casi cuatro veces cuando los padres del niño eran pobres en comparación con los ricos.
Los datos para el estudio se tomaron de la Encuesta Nacional de Salud Infantil de 2007 e incluyeron a más de 5,000 niños que, según informes, tenían trastorno por déficit de atención.
El trastorno por déficit de atención se caracteriza en los niños por un comportamiento impulsivo y dificultad para mantenerse concentrado. Sigue siendo un problema de salud mental comúnmente diagnosticado en niños en edad escolar.
Los investigadores encontraron que el 67 por ciento de los niños y adolescentes con TDAH tenían al menos otro trastorno mental informado, en comparación con el 11 por ciento de los niños que no tenían TDAH. La mayoría de los niños con TDAH tenían al menos un trastorno mental coexistente: el 33 por ciento tenía uno, el 16 por ciento tenía dos y el 18 por ciento tenía tres o más trastornos mentales coexistentes.
Según el estudio, la prevalencia diagnosticada de TDAH en niños informada por los padres fue del 8.2 por ciento.
Los niños con TDAH eran más propensos a tener otras afecciones de salud mental y desarrollo neurológico. Los padres informaron que el 46 por ciento de los niños con TDAH tenían una discapacidad de aprendizaje frente al 5 por ciento sin TDAH.
Los padres también informaron que en su hijo con TDAH, el 27 por ciento tenía un trastorno de conducta, el 18 por ciento tenía ansiedad, el 14 por ciento tenía depresión y el 12 por ciento tenía problemas del habla.
Los niños con TDAH tenían mayores probabilidades de restricción de actividades, problemas escolares, repetición de grado y mala comunicación entre padres e hijos, anotaron los autores del estudio. Los niños con TDAH también tenían puntuaciones de competencia social más bajas y puntuaciones más altas de agravamiento de los padres.
El funcionamiento del niño, según lo medido por los investigadores del estudio, disminuyó de forma escalonada con un número creciente de condiciones mentales coexistentes. El uso de servicios de salud y educativos y la necesidad de coordinación de la atención también aumentaron en estos niños.
Los autores concluyeron: "El manejo clínico del TDAH debe abordar múltiples condiciones comórbidas y manejar una variedad de resultados funcionales adversos".
"Los enfoques terapéuticos deben responder al perfil de desarrollo neurológico de cada niño, adaptarse a sus circunstancias sociales y familiares únicas e integrarse con los servicios educativos, de salud mental y de apoyo social".
El estudio aparece en línea en la edición del 7 de febrero de la revista Pediatría.
Fuente: Pediatrics