Uso de las redes sociales para vislumbrar nuestro pasado

Es el verano de 2005. Mi amigo y yo estamos descansando en una piscina pública durante una de esas sofocantes tardes de julio. Antes de sumergirnos en el agua, sintiendo el frescor del cloro en nuestra piel, decidimos dedicar una buena cantidad de tiempo a tomarnos fotos para MySpace.

Teníamos 15 años. Este fue el primer sitio importante de redes sociales a nuestro alcance, y estábamos enganchados. Pudimos personalizar nuestras páginas con fondos, diseños y música específicos. Puedo recordar mi foto de perfil: una fotografía mía sonriendo en el patio trasero la mañana de la barbacoa familiar del 4 de julio. La canción de mi página era amapola y sentimental: "Collide" de Howie Day.

Los medios de comunicación social pueden servir como un portal a nuestro pasado. A través de nuestras antiguas cuentas de Facebook o MySpace (u otras), tenemos acceso a nosotros mismos. ¿Cuáles eran nuestros intereses alrededor de 2007? ¿Quiénes eran las personas a las que enviábamos mensajes con frecuencia? ¿Cuáles eran nuestros pensamientos, creencias y visiones del mundo? ¿Han cambiado?

Al examinar nuestra información digitalizada, es posible que nos golpee la nostalgia, no por nuestros viejos tiempos en las redes sociales, sino por una era romantizada. Revisar nuestro antiguo yo no solo puede ayudarnos a detectar el crecimiento interior, sino que también tiene el potencial de provocar recuerdos positivos de cierto capítulo de la vida. (Para mí, MySpace fue un reflejo de mis experiencias en la escuela secundaria y en la universidad).

Y ahora, a mis 20 años, intento acceder a mi cuenta de MySpace que ha estado inactiva durante mucho tiempo. El diseño del sitio es drásticamente diferente y es difícil conciliar ese cambio. ¿Así son los perfiles actualmente? ¿Esta era mi actividad habitual después del noveno período? En efecto.

Estudié mi bóveda de fotos de MySpace. Hay una foto que me tomó mi amigo de la infancia en el campo de la escuela secundaria. Ella nos visitó desde Brooklyn, donde crecimos, y tuvimos una reunión de pijamas, que incluyó películas de chicas, charlas nocturnas y pura tontería.

Hay una foto mía en la playa en 2006, bronceada y serena, donde me senté en una manta junto a alguien a quien amaba. Las fotos antiguas tienden a traerte de regreso, independientemente de si te gustaría que lo hicieran.

Perdí mi nombre de usuario y contraseña y no puedo ver mi bandeja de entrada personal. Esta bandeja de entrada en particular contenía poemas y mensajes de mi ex novio.

En este ámbito digital, hubo notas y comentarios de amigos. Hubo palabras que capturaron dónde estábamos en ese momento de nuestras vidas, dónde se suponía que debíamos estar. En cierto sentido, estas cuentas de redes sociales eran diarios en línea.

Nuestras antiguas cuentas de redes sociales ilustran nuestro pasado: cómo éramos; lo que representamos; lo que hicimos; con quién estábamos en contacto. Y por si sirve de algo, estas páginas de redes sociales también iluminan períodos que alguna vez fueron importantes en nuestras vidas.