3 formas sencillas de mejorar la comunicación no verbal

La comunicación no verbal es tan importante, si no más importante, que la comunicación verbal. A veces nos centramos tanto en lo que decimos o en lo que se dice que no pensamos en las formas no verbales en las que nos comunicamos.

Hay tipos comunes de comunicación no verbal, que incluyen el movimiento corporal, la calidad de la voz, el espacio y el territorio. Curiosamente, la gente tiende a centrarse más en la comunicación no verbal negativa que en lo que realmente se dice.

Dicho esto, debemos asegurarnos de que estamos mostrando una comunicación no verbal positiva cuando podamos. Aquí hay tres formas sencillas en las que puede mejorar su comunicación no verbal.

1. Los movimientos corporales incluyen el uso de gestos para ilustrar el mensaje que está tratando de transmitir verbalmente.

Por ejemplo, no desea enviar mensajes contradictorios con expresiones no coincidentes. Una vez participé en una conversación con un cliente donde expresó verbalmente remordimiento y sinceridad en su tono por lastimar a alguien, pero sonrió durante toda la conversación.

Evitar el contacto visual también se considera un gesto no verbal deficiente. Puede interpretarse como desinterés o deshonestidad. Una mala postura o encorvarse mientras alguien habla puede verse como desinterés o como que las palabras del hablante no son importantes. Señalar con el dedo a menudo se percibe como un comportamiento agresivo y amenazante. Estar inquieto puede emitir señales de energía nerviosa y falta de confianza.

Lo que me gusta llamar el "síndrome del cabezón", en el que el oyente asiente continuamente, podría verse como un apresuramiento del hablante y un desinterés general. Después de todo, si estás asintiendo con la cabeza a todo, ¿realmente estás tan de acuerdo con todo? Cambiar de vista puede ser un signo de incertidumbre o falta de honestidad.

2. La calidad de la voz también es importante.

Debemos esforzarnos por recordar que no siempre es lo que decimos, sino cómo lo decimos. En un entorno de trabajo, puedo decirle a mi supervisor: "Siento que no está siendo útil" y se puede tomar de varias maneras diferentes. Una vez más, no es lo que se dice, sino cómo se dice. Tenga cuidado con su tono cuando habla. Tiene el poder de tomar una oración simple sin mala intención y convertirla en un caos.

También queremos considerar el volumen al que hablamos. Tome nota si está levantando la voz con ira o frustración. Una voz levantada puede percibirse no solo como una falta de respeto, sino también como una amenaza, incluso si no queremos decir nada con ella.

3. Los límites espaciales y territoriales son especialmente importantes en la comunicación no verbal.

Para comunicarnos de forma eficaz, tenemos que ser conscientes de nuestro espacio, así como del espacio de los demás. Recuerdo haber tenido una conversación con un compañero de trabajo que no tenía idea de esta idea. Comunicarse con ella parecía una escena de un boceto de "Saturday Night Live". Literalmente comenzaríamos en un área de la habitación y mientras ella se acercaba, yo me alejaba. Esto continuaría hasta que finalmente me encontré contra una pared sin ningún lugar adonde ir.

Finalmente tuve que informarle que su falta de respeto por el espacio personal era molesta. Me di cuenta de que a menudo me perdía mucho de lo que ella estaba tratando de transmitir verbalmente porque mi objetivo era sacarla de mi espacio personal. Una vez que se resolvió este problema, pudimos comunicarnos de manera más efectiva. Sea consciente de cómo se sienten los demás con respecto a su espacio. También es igualmente importante ser culturalmente competente y saber qué se acepta en las diferentes culturas.

Cuando podemos mejorar nuestra comunicación no verbal, mejora nuestra comunicación verbal. Nos permite comunicarnos de manera más eficaz ya sea que seamos el hablante o el oyente y crea una mejor forma de comunicación para todos.