Nuevo modelo de prevención y tratamiento de la obesidad
La obesidad es una epidemia de salud que afecta a alrededor de 79 millones de estadounidenses. La obesidad ahora se considera un trastorno crónico, una clasificación que reconoce que una vez que una persona se vuelve obesa, por lo general sigue siendo obesa durante toda su vida.
La situación es terrible, ya que la obesidad a menudo conduce a altas tasas de diabetes, enfermedades cardíacas y cáncer, lo que aumenta la mala salud y la atención médica costosa. Los expertos creen que la cantidad de estadounidenses obesos seguirá siendo inaceptablemente alta a menos que se produzca un cambio radical tanto en el sistema de atención médica de EE. UU. Como en el medio ambiente.
Como tal, los investigadores de salud pública piden un nuevo enfoque revolucionario para prevenir y tratar la obesidad.
“Proponemos un nuevo modelo para la prevención y el tratamiento de la obesidad, uno que integre la atención médica en la clínica con recursos en la comunidad que faciliten a las personas prevenir el aumento de peso no saludable o perder peso y no recuperarlo”, dijo el autor principal William H. Dietz, MD, Ph.D., director del Centro Global Sumner M. Redstone para la Prevención y el Bienestar de la Escuela de Salud Pública del Instituto Milken de la Universidad George Washington.
Dietz y sus coautores, incluidos representantes de las principales organizaciones de atención administrada de EE. UU. Como Kaiser Permanente y HealthPartners, señalan que la Ley de atención médica asequible (ACA), con su enfoque en la prevención, brinda apoyo para este nuevo modelo.
Al mismo tiempo, los autores señalan que habrá desafíos para implementar un marco integrado, incluida la necesidad de incentivos para que los sistemas de atención médica vayan más allá de las puertas de las clínicas para vincularse con recursos para combatir la obesidad en los vecindarios donde realmente vive la gente.
Los recursos comunitarios incluyen lugares seguros para que la gente haga ejercicio y tiendas o mercados de agricultores donde puedan comprar alimentos saludables.
El nuevo modelo propuesto por Dietz y sus colegas incluye:
- Un sistema que se centra en los pacientes individuales y el compromiso familiar. Los autores señalan que los modelos exitosos de tratamiento de la obesidad a menudo requieren cambios de comportamiento, como preparar alimentos nutritivos o aumentar la actividad física, y las familias juegan un papel clave en estos esfuerzos;
- Servicios clínicos reestructurados por proveedores sensibles a la estigmatización de las personas con obesidad. Los médicos y otros profesionales de la salud también necesitan aprender estrategias de comportamiento que puedan motivar a los pacientes a cambiar su dieta y comenzar una rutina de ejercicios;
- Mejor integración entre los servicios clínicos y los sistemas comunitarios que pueden facilitar que los pacientes pierdan o mantengan su peso. Por ejemplo, las asociaciones entre la clínica y la YMCA u otros recursos comunitarios a menudo pueden proporcionar a los pacientes una forma estructurada de hacer ejercicio regularmente o recibir asesoramiento nutricional.
Sin embargo, la implementación exitosa del modelo requerirá cambios significativos tanto en la atención clínica como en los modelos de reembolso de atención médica.
Por ejemplo, Dietz y sus colegas creen que la formación clínica de los profesionales de la salud debe incluir estrategias de cambio de comportamiento e información actualizada sobre nuevas formas de tratar la obesidad, una enfermedad biológica compleja.
También piden una mejor integración de los servicios clínicos y comunitarios, una relación que probablemente requerirá negociaciones y acuerdos escritos entre grupos que no están acostumbrados a trabajar juntos.
Otros cambios de política que deben abordarse incluyen un papel ampliado de los hospitales, los planes de salud y los médicos individuales en el apoyo a los cambios en las normas ambientales y sociales que pueden ayudar a los pacientes a perder peso.
Además, los investigadores piden un conjunto estandarizado de métricas que puedan usarse para juzgar el nuevo modelo y evaluar enfoques novedosos para capacitar a un grupo diverso de profesionales para colaborar de maneras nuevas y más efectivas. Finalmente, es necesario un enfoque de pago que recompense los valores y los resultados.
Aunque los desafíos para implementar el nuevo modelo para la obesidad son sustanciales, los autores del estudio creen que los obstáculos se pueden superar con la ayuda de programas, mecanismos y políticas innovadores que apoyen el nuevo marco radical.
Fuente: Universidad George Washington